C.T. de Pamplona 2021
Publicado el 10 julio, 2021 Deja un comentario
Domingo Ortega visto desde el presente
Al cumplirse 90 años de la alternativa de Domingo Ortega en Barcelona, es fácil apreciar, que las cosas en
lo más íntimo de la tauromaquia, han cambiado bastante. Existe mucha añoranza de figuras de la dimensión del Paleto de Borox. “FIGURAS”, con mayúsculas, que no se disipen en cuanto alcanzan un estatus cómodo, “FIGURAS”, que no se amedrenten de los hierros ni de los compañeros, “FIGURAS” que sin ambages, logren atraer y fascinar la atención de los públicos, sin otro argumento, que el que traza los vuelos de un engaño delante de un toro. Y esto no es una valoración personal, es una apreciación que salta a la vista, por la evidente estampida de aficionados y su colateral falta de relevo, una realidad manifiesta que apareció mucho antes que llegara la pandemia que vivimos. Incluso los interesados más favorecidos, aquellos que son remunerados por su participación directa, han perdido torería (toreros), prestigio (ganaderos) o imaginación (empresarios).
El debut de Domingo Ortega en Barcelona el 26 octubre de 1930 y su inmediata alternativa el 8 de marzo de 1931, forma parte de las páginas más impresionantes de la tauromaquia. Un desconocido que llegó, vio y venció: Veni, Vidi Vici.
El de Borox encandiló al senado barcelonés, pero para ello tuvo que haber un torero que apuntara maneras singulares (Domingo Ortega), una persona que entreviera ese crédito en ciernes (Domingo Dominguín) y un empresario sin complejos, capaz de abrir las taquillas, para darle una oportunidad a un novato anónimo (Pedro Balañá). Y este suceso ocurrió en plena Edad de Plata del toreo, cuando en la cartelería que colgaba de las fachadas de los templos taurinos, se editaban nombres de relieve áureo como el de Chicuelo, Márquez, Lalanda, Villalta, Cagancho, Armillita, Bienvenida, Curro Puya, etc.
Con este escrito no estoy defendiendo que el maestro castellano, fuese mejor o peor, que tal o cual torero, lo que pongo de manifiesto, es el poder de atracción que generó su irrupción en el escalafón taurino y su posterior anclaje en lo más alto de la coletería. En un año, el Paleto de Borox pasó de intervenir de sobresaliente en Aranjuez, entre Marcial Lalanda y Manolo Bienvenida, a debutar en Barcelona, tomar la alternativa en la misma ciudad y volver un año después a Aranjuez con Lalanda y Bienvenida, cobrando más dinero que ellos. Esa heroicidad solo fue posible, por el poder de convocatoria que generó Domingo en las taquillas, cosa que hoy en día no pasa, aunque algunos nos quieran vender la eternidad.
Cuando Ortega llegó al patio de caballos de La Gran Dama de la Tauromaquia Catalana, la misma que hoy permanece cerrada por razones de origen muy acordes con este escrito, su futuro era incierto y además tenía muchos condimentos para fracasar, ya que su experiencia era mínima, su edad demasiado avanzada para ser novillero (24 años) y su único salvoconducto, un quite que hizo en Aranjuez cuando actuó de sobresaliente. Aquel célebre debut, junto a otro neófito de valor infinito, Carnicerito de México, hizo que el crédito que traía para una novillada, se prorrogase para cuatro, siendo la crudeza del invierno quien pusiera fin a más festejos. La venta de entradas que se generó en las taquillas de La Monumental de Barcelona, permitió un generoso reparto de beneficios, sobre todo para don Pedro Balañá, quien con el estipendio que sacó, compró los terrenos donde más tarde levantó la impresionante sala de cine Palacio Balañá.
En cuanto el crudo invierno perdió su intensidad, Balañá anunció por todo lo alto, la alternativa del maestro toledano. El doctorado lo presidió Gitanillo de Triana en presencia de Vicente Barrera, el astado Valenciano de la ganadería de la Viuda de Bueno fue la prueba a superar, en medio de una expectación suntuosa por el acontecimiento. El éxito de Domingo Ortega alcanzó tal proyección, que en su primera temporada como espada de alternativa, lideró el escalafón quedando primero en número de corridas toreadas. Como resultado al finalizar la misma, compró una parte de la finca del duque de Veragua, la cual se asentaba en el término municipal de Borox. Según le explicó Luis Ortega (hermano de Domingo), a mi apreciado Antonio Santainés Cirés, por el terreno de unas 560 hectáreas pagó 250.000pts (1.502€).
Es un placer escribir un artículo de opinión, para la selecta revista que anualmente publica el Club Taurino de Pamplona-Iruña, donde valiosas plumas muestran el pasado, el presente y el futuro de la tauromaquia.
José Luis Cantos Torres, músico y escritor.
Con don Fernando del Arco
Publicado el 28 junio, 2021 Deja un comentario
El pasado día 25, animado almuerzo con don Fernando del Arco, donde se trataron los pormenores de los nuevos proyectos que están en marcha.

101 AÑOS
Publicado el 16 mayo, 2021 Deja un comentario
La magnitud de un torero inmenso, visto a través de su trágico destino.

Elescritor.es
Publicado el 9 mayo, 2021 Deja un comentario
Descubre “Las últimas 24 horas de Joselito el Gallo”, de José Luis Cantos Torres
Para quién no te conozca, ¿quién es José Luis Cantos Torres?
Una persona honesta, franca y trabajadora, que persigue con deseo inagotable, aprender para saber, y saber para comprender.
¿Cómo nace tu vena escritora?
De leer mucho y de ver que aún quedaba mucho más por escribir.
¿Cuántos libros has publicados ya?
En estos momentos cinco y trabajo para publicar el sexto el año que viene.
¿Qué es lo que más destacarías de “Las últimas 24 horas de Joselito El Gallo”?
El minucioso trabajo por recrear de forma descriptiva, un pasaje de la historia de España que fue desolador.
¿Alguna anécdota que puedas contarnos?
La ansiedad informativa que generó la muerte de Joselito en Talavera. Un infortunio inasumible, que llegó a llenar durante muchos días, un innumerable número de páginas de revistas y periódicos, aunque en su editorial nunca se hubiese publicado una palabra de tauromaquia.
¿Qué opinas del papel del escritor en las redes sociales?
Me parece una excelente herramienta para el autor independiente, con ella puedes llegar a lugares y personas, con una facilidad vecinal.
¿Qué consejo te gustaría darle como escritor a tu yo de hace unos años?
Quizás más que un consejo, lo felicitaría por haber sido fiel a su objetivo, por encima de agoreros vaticinios y estruendosos portazos de editores que solo apostaban por el nombre o apellido mediático.
¿Cuál ha sido tu experiencia con la Editorial Círculo Rojo?
Una quimera hecha realidad, eso supuso para mí descubrir allá por el año 2011, los servicios de Círculo Rojo. Después, con la empatía de su director, Alberto Cerezuela y la profesionalidad del equipo humano que dirige, todo ha sido como tratar con la familia que uno necesita, para publicar con confianza y seguridad, un trabajo de años de investigación.
¿Qué autores te han inspirado más a la hora de escribir?
Cualquier autor que describa algún hecho histórico, con rigurosidad, parcialidad y documentación contrastada, me parece una fuente de inspiración donde beber, para eso mi estimado don Antonio Santainés Cirés, era un modelo a seguir.
¿Dónde se pueden conseguir tus libros?
De forma sencilla se pueden adquirir para la península ibérica desde mi página web: www.joseluiscantostorres.com. Desde Barcelona en la Librería Pléyade, desde Nimes (Francia) en la Librairie l’itinéraire y desde Madrid con envíos a cualquier parte del mundo, en La Librería Rodríguez.
Para terminar, ¿nos recomiendas algún libro?
Por la pasión que siento por la música y la figura inmortal de Beethoven, podría recomendar el libro “BEETHOVEN, contado a través de sus contemporáneos”, una obra fantástica que nos acerca al genio de Bonn, en su hábitat cotidiano, incluso visto a través de músicos tan relevantes como Rossini o Listz.
La lectura aterroriza
Publicado el 20 abril, 2021 Deja un comentario

Vidas que tengan vida
Publicado el 24 marzo, 2021 Deja un comentario
Que no pare la proyección de vidas que tengan vida, trabajando en un nuevo proyecto.

NUEVOS PROYECTOS
Publicado el 14 marzo, 2021 Deja un comentario
PREPARANDO MI ESTUDIO PARA NUEVOS PROYECTOS

Giovanni Tortosa
Publicado el 9 marzo, 2021 1 comentario
TOROS DEL SOL: El mejor libro sobre Joselito, en el centenario de su muerte
Mucho se ha escrito sobre quien fuera el “rey de los toreros”, a veces para encumbrarle y otras para ensalzar a Belmonte, como contrapunto al mismo José Gómez Ortega. A estas alturas, todo aficionado taurino sabe que el creador del toreo en redondo fue Joselito, que Juan Belmonte siguió su estela, pero nunca fue el pionero. Sucede que Belmonte tuvo de su parte a muchos escritores e intelectuales que glosaron y potenciaron su figura, llevándolo al firmamento taurino, y con el transcurrir del tiempo parece que la historia respaldó al trianero.
En el libro “Las últimas 24 horas de Joselito El Gallo”, cuyo autor es José Luis Cantos Torres, podemos corroborar la verdadera situación, que deja al menor de los “Gallos” como el artífice del toreo moderno, arrinconando esa estúpida teoría que lo posicionaba como el gran lidiador y último bastión del toreo antiguo. A pesar de las grandilocuentes estadísticas que respaldan al gran torero de Gelves, de su poderío devastador ante los toros; todo ello nos queda en segundo plano cuando leemos este libro de 247 páginas, porque esas mismas páginas nos retratan la tremenda soledad de un genio en la cúspide del éxito.
No es nada fácil que un escritor pueda hacernos viajar hasta los años veinte del pasado siglo. Y decimos esto, por el complejo ambiente social que se daba en esa época española. Sin embargo, José Luis Cantos Torres nos pasea por la atmósfera de ciudades como Madrid o Sevilla, retratando con un estilo directo y conciso los avatares taurinos y no taurinos de aquellas gentes. De sentir que la antigua plaza de toros madrileña no distaba del Coliseo romano en la época de Calígula. La hostilidad y agresividad de los públicos se hace latente en estas páginas; y ello nos llevará hasta nuestro presente, donde este espectáculo quedó absolutamente balsamizado.
La muerte de Joselito en Talavera hará cambiar muchos aspectos de la fiesta taurina, incluso la actitud de los públicos hacia los toreros ya no será igual. Los fanatismos iracundos dejarán paso a una valoración más reflexiva y sensata del espectáculo taurino. Digamos que todo se humanizó más. Pero si este aspecto es importante en sí, las pinceladas de una emoción electrizante las ofrece el autor, en el momento que “Bailaor” salta a la arena, hasta que su cuerpo ya cadáver abandona la enfermería de la plaza.
Paco Aguado y Domingo Delgado De La Cámara han publicado sendos libros sobre Joselito, también coincidiendo con dicho aniversario. Son dos obras interesantes y complejas, llenas de interés. Pero, la emotividad que desprende José Luis Cantos en su homenaje a las últimas horas del inmenso torero, son un claro homenaje a toda la tauromaquia, incluso a una época ciertamente controvertida en España. Por todo ello, gracias al amigo Luis Pla, que hace pocas fechas supo difundir con excepcional belleza la obra referida, motivo por el cual llegué a la misma para mostrar mi alegría por el libro de Cantos Torres.
Giovanni Tortosa
Preciosa recompensa a tantísimas horas de hemeroteca. Muy agradecido con Giovanni Tortosa por un halago tan exhaustivo y lleno de entendimiento de lo que quise plasmar en mi obra. Sin duda es un apoyo moral muy importante para mi.
José Luis Cantos Torres








































